Extraño a mi gato negro.Se fue...como su naturaleza le ordena y,
su color me dejó...
Así de impreciso...y poco vehemente de arduos gatuperios.
Ese que me dedicaba todas las noches una mirada...
su extenso ronroneo tierno y, su anhelo de bruñir.
Su pupila fija, sus grandes ojos infinitos (Ay Neruda).
Su conversación con la Luna y sus intentos por alcanzarla.
Sus maullidos clementes pedidos, por un poco de mí.
Todos le decían ¡que miedo! ¡que mala suerte!
de cogerlo...cuando era para mí. (Hum).
Qué irónico color, qué irónico sus saltos
para rasguñar mis adentros,
con compañía.
A veces sólo quiero estar ahí.
Volver ahí..."Pero no está"
A veces tan sencillo tiempo se extraña.
Porque el resto marea...y araña.
Ahora sólo le pregunto a la Luna por él.

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