lunes, 26 de abril de 2010

Mi Gato Negro

Extraño a mi gato negro.
Se fue...como su naturaleza le ordena y,
su color me dejó...

Así de impreciso...y poco vehemente de arduos gatuperios.

Ese que me dedicaba todas las noches una mirada...
su extenso ronroneo tierno y, su anhelo de bruñir.

Su pupila fija, sus grandes ojos infinitos (Ay Neruda).
Su conversación con la Luna y sus intentos por alcanzarla.
Sus maullidos clementes pedidos, por un poco de mí.

Todos le decían ¡que miedo! ¡que mala suerte!
de cogerlo...cuando era para mí. (Hum).
Qué irónico color, qué irónico sus saltos
para rasguñar mis adentros,
con compañía.

A veces sólo quiero estar ahí.
Volver ahí..."Pero no está"
A veces tan sencillo tiempo se extraña.
Porque el resto marea...y araña.

Ahora sólo le pregunto a la Luna por él.

miércoles, 21 de abril de 2010

Se le cayeron los sistemas...

Yo estaba descansando plácida, con algo o nada de preocupación (reposante) cuando una voz agitada, llegó con mucho esfuerzo y abatimiento resonando.

A esta voz le faltaba buen ánimo, aliento, vigor, ni que decir del color y ritmo (Del clásico ritmo y color cliché de los vendedores que subían al colectivo: Sra. Sr. pasajero disculpe por interrumpir su viaje, pero... vengo a ofrecerles, vengo a venderles, vengo a mostrarles, tal y cual cosa...-los pregoneros contemporáneos le dicen, los mercachifles-); pero a esa voz que rebuscaba mi oído entre el bullicio vespertino (hora-punta), le faltaba mucho más..

"Hace...(hacía pausas muy prolongadas)...una semana...(...)...como si tuviera el corazón en las cuerdas vocales y, el temor en su amígdala (de qué) proseguía con entereza recaída...-me enteré que mi mamá tiene cáncer terminal...

Mi garganta como por conducto realmente grave, comenzaba a sentir cada uno de sus esfuerzos, "Yo no conocí, a mi padre; he dejado mi facultad de ingeniería de sistemas -Uni- porque tengo asma, soy hijo único, y desde que mi mamá ya no puede trabajar, estoy saliendo a las calles con el riesgo de un ataque, a pedir un apoyo -me siento totalmente derrotado-como comprenderán."No lo comprendía de tal manera de su -dicho y desdicho propio- hasta ese momento.

Seguro era uno más de los que subía y me rompía el corazón, uno más de los que -escaso o nada- iba poder hacer por él & ellos (sino que darle una migaja: que le iba alcanzar para ¿unos cuántos minutos, segundos, más? quién sabe...); justamente por eso se me rompía la vida, el amor; en cada ignorar a algunos, al tener en cuenta: a quiénes se les rompió hace rato y quieren rompérmelo a mí también con total vileza engañadora, y a quienes se les comienza a romper ante mí de pleno realismo.

Seguro era uno más, pero era él, un adolescente con asma, que sufría ante mis ojos ignorantes de a paso, de a día, de a sonrisas, de a carcajadas estúpidas (pocas veces), de a esas, y de a ser una compañía del común ventarrón, entonces se me enganchó de nuevo -como esas veces- una perdida sonrisa, porque me dejó impregnada su des-dicha en el alma & en una lección.

Seguro pudo ser otro, pero era él, un estudiante, con los mismos anhelos de superación, y los mismos derechos que otro de su edad, por ello me jodía pensar, que él, también debería hacerlo, (pero -claro- él no podía) ¿por qué? ¿por qué no me acostumbro? Y nunca me acostumbraré.

Seguro porque era uno más, pero entre pedazos y pedazos para mi rostro, era -uno- no más. Se fue, me fui; pero me llevé conmigo su falta de aire, su modo de remplazar los sistemas, en el plasmo gestual y en el plasmo habitual seguido de mis días -para y por el resto de mi vida-. Yo podría agradecer a los sistemas, él no, a él se le cayeron...